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La técnica musical y más...

"Estudio". Obra técnica para piano.


Esta horrible palabra: “técnica”, amarga la vida a los pequeños músicos desde sus comienzos. ¡Que pereza pasar el tiempo tocando escalas, arpegios y estudios!

En cambio, es importantísimo tener una buena técnica y muchos recursos y habilidades para poder expresar lo que la música nos quiere decir.

Además esta palabra temida está presente en todas las artes, en todos los deportes y en casi todas las habilidades.

Mi propuesta es buscar ideas y comparaciones en otros ámbitos culturales o deportivos para eliminar el aburrimiento.


Imaginemos que comenzamos a trabajar un estudio musical. Es el momento para plantearnos y asumir movimientos concretos y nuevos retos.

Aunque un estudio no necesariamente llegará a un escenario, no debe de ser peor trabajado y presentado que una obra de concierto.

Es aquí donde tomas consciencia del trabajo mecánico al detalle. Y seguro que te servirá para las futuras obras que interpretarás en público.

En muchos casos el resultado final de un estudio para piano (u otro instrumento musical) es un trabajo hecho a medias. El alumno se aburre y, con mucho esfuerzo y resistencia, solo lo ejecuta para cumplir el programa. No entra en su planteamiento el descubrir nuevos recursos o pulir detalles.


Los “estudios de concierto”, como los de Chopin, Listz , Rachmaninov o Skriabin... tienen mejor suerte. Por una parte, el contenido musical obviamente es más atractivo. Por otra, el pianista que aborda este repertorio tiene ya una conciencia musical más profesional y muchas referencias grabadas. Estos estudios se convierten en obras de repertorio para concursos y conciertos. Incluso algunos de ellos han adquirido títulos propios ( “Revolucionario”, “Mariposa”...)


Tristemente, en muchos casos los alumnos no tienen una gran idea de quienes son Cherny, Cramer, Clementi etc.,que tanto aportaron a la formación de un pianista y fueron maestros de algunos compositores importantes.


 

¿Y que pasa en otras materias cuando se trata de técnica?


En la PINTURA tenemos un análogo al estudio musical: el boceto. Una curiosidad: en ruso (también en francés) utilizamos la misma palabra “etude “ para una obra musical de contenido técnico que para el boceto de un cuadro.


El pintor no intenta reducir el tiempo de trabajo, ni hacer de una manera más superficial un boceto. Para él es un laboratorio de investigación, donde tomará conciencia de cada detalle. Allí encuentran su propio lenguaje y su manera personal de ver las cosas. Crea la idea del futuro cuadro desde su forma general hasta los detalles más pequeños.

Muchos bocetos de grandes pintores van acompañados de reflexiones y comentarios escritos, donde se plantean soluciones para futuros trabajos.


©Salvador Dalí. Fuente: https://www.tuttartpitturasculturapoesiamusica.com/2016/03/Salvador-Dali.html

 

En cualquier DEPORTE, el trabajo técnico está totalmente separado del partido o de la competición. Se dedica mucho tiempo a la perfección del tiro o del bote en el baloncesto, al saque en el tenis, a la recepción y al pase en el fútbol, etc.

Una famosa frase del boxeador cubano Félix Savón da risa pero contiene mucha verdad : la técnica es la técnica y sin técnica, no hay técnica.

Y el diccionario nos propone la siguiente explicación:

la técnica deportiva consiste en los procedimientos de rutina para resolver tareas motrices deportivas de acuerdo con la situación.

Uf!!! … Esto de “rutina “ suena a mucho trabajo. ¿Pero cuántas veces un atleta realiza el mismo salto antes de ir a una competición? Y esta rutina seguro que ha sido entretenida para él, porque se trata de un trabajo de superación y de crecimiento propio. Todo atleta tiene claro que no aprenderá a correr en la carrera, si no en el gimnasio y en la pista de entrenamiento, y un jugador de baloncesto no aprende a tirar en el partido. Así que, querido músico, no puedes aprender a tocar en el concierto.




 

Para un pianista en formación podría ser útil saber donde comienza la expresión musical y donde está la mecánica.

Es interesante aprender a detectar qué recursos reales utilizas para crear una emoción y que recursos físicos necesitas para producir un efecto sonoro.

 

El entreno del estado emocional también debería ser consciente. Los ACTORES cuentan con una serie de ejercicios que les ayudan a descubrir la manera más clara de trasmitir una emoción: enfado, interés, rabia, asombro, alegría...

Si investigamos en el tema de técnicas para actores encontraremos conceptos realmente fascinantes. Las diferentes escuelas dramáticas tratan de desarrollar las capacidades emocionales y corporales del actor a base de conceptos que a los músicos nos suenan mucho. El dramaturgo Stanislavsky postula que el actor viva y sienta en el mismo momento que actua, que cada gesto sea verdadero y justificado. Otro de los grandes investigadores de técnica actoral Mijail Chejov propone trabajar desde la imaginación. Standford Meisner busca el impulso (que es lo que provoca una reacción en un ser humano) y como vives luego el desarrollo de este impulso.


Lee Strasberg trabaja y estudia la emoción: que es lo que siento y como lo expreso. En todas estas metodologías y muchas otras encontramos ideas muy aplicables para un músico, que enriquecen nuestra visión sobre el funcionamiento del arte.


©Max Woiski

©María Voronkova

La técnica musical, desde mi punta de vista, está muy relacionada con el proceso de trabajo deportivo. Pero también trata del funcionamiento de las emociones. Y no seremos buenos intérpretes sin visión global de la relación entre la forma y los detalles más sutiles, propios de la pintura.


Si aportamos a nuestro oficio ideas de otros ámbitos: ¡ganaremos!, seremos más creativos, más atentos y más curiosos. ¡El arte y la curiosidad van cogidas de la mano!

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